<< El que viva verá. Me viene la idea de que, en secreto, persigo la historia de mi miedo. O, más exactamente, la historia de su desenfreno, más precisamente aún, de su liberación. Sí, de veras, también el miedo puede ser liberado, y en ello se ve que forma parte de todo y de todos los oprimidos (....)
La mujer libre aprende a apartar sus miedos poco importantes y a no temer al único gran miedo importante, porque ya no es demasiado orgullosa para compartirlo con otras...>>

Casandra, Christa Woolf


"¿Quiénes sois vosotros para decretar quién debería seguir vuestras normas y leyes inventadas?" Layla Anwar, Mujeres en Iraq: nubes rosas y rojas



sábado, 21 de junio de 2008

de 'bugs' e 'insectos' de verdad...

Ejem! va una entrada larga y densa, creo... la que avisa... :-)

"Si los ordenadores son los telares mecánicos de la revolución industrial moderna, el software es algo así como tricotar. Los programadores todavía se afanan en fábricas digitales que los explotan codificando softwares a mano, escribiendo y reescribiendo unas tras otras confusas líneas. No es sorprendente que a veces se salten un punto que luego se convierta en un error del programa.
¿O es el error lo primero que ocurre? Grace Hopper fue quien, escribiendo el software para el primer ordenador programable, introdujo los términos "error" y "corrección de errores" en la programación de ordenadores al encontrar una polilla, que interrumpía la continuidad de los circuitos de su nueva máquina.
Por todas partes se han ocultado criaturas. Incluso en las centrales telefónicas pululan multitud de insectos. 'Hay multitud de cables aquí y cuando un montón no funciona al mismo tiempo parecen un nido de serpientes. Algunas muchachas piensan que en los agujeros de esos cables viven bichos. Se les denomina "insectos de los cables" y, supuestamente, pueden picarte y causarte erupciones en las manos. No te lo crees ni tú.'
A mediados de la década de 1990, la Red era el soporte de una gran población de motores de búsqueda, índices en línea y ayudas para la navegación, una población insectoide de robots de la Red, arañas, hormigas, orugas, vagabundos, compradores inteligentes, buscadores de ofertas, corredores de bolsa, agentes, charlas automáticas, softbots (software robots), homobots, woggles. Diseñados como máquinas de programa con cierto grado de especialización, estos agentes y bots tenían cierta pericia para la programación y un compromiso incorporado para 'trabajar en nombre de sus dueños mientras éstos se dedican a otros trabajos'.
Los ordenadores pueden llevar las abstracciones matemáticas a la vida en el sentido estricto y no existen límites matemáticos a lo sutil y a lo tortuoso. La diversión sólo acaba de empezar..."

Este fragmento pertenece al libro Ceros+Unos de Sadie Plant, que andaba leyendo por marzo, y que me tenía abstraida en un mar de reflexiones y anécdotas sobre Ada Lovelace (y muchos/as más), el hardware, el software, los telares y el arte de tricotar en red... Sigue este capítulo-fragmento hablando de los gusanos que se extendieron por la Inet allá por finales de los 80, y continua así:

"(...) En 1972, ARPAnet, el sistema que prefiguró la Internet, fue dañado por un "organismo desarrollado espontáneamente, abstracto y autorreproductor". (...) Por un error ínfimo, toda la red cayó.
Esta infección en particular pudo ser erradicada porque sus efectos eran obvios y devastadores, pero una exhibición de fuerza tan masculina y prepotente no es muy inteligente. Como demuestra Hans Moravec, exhibir su existencia no es la mejor táctica para una nueva forma de vida. 'Entre los programas sin dueño existe un importante criterio de selección natural: reprodúcete pero pasa inadvertido. Es muy probable que muchos organismos insospechados vivan tranquilamente ya... en las memorias de los ordenadores en todas partes. La mayoría no se descubrirán nunca.'

Y de ahí salta Sadie Plant a la inteligencia artificial, y nos introduce en un mundo de creaciones, desórdenes (humanos :-) ), inteligencia, ciencia ficción y feminismos... Interesante lectura... Y no sé por qué, en marzo me dio por querer hacer una entrada con esto de los errores informáticos y la sugerente perspectiva de esta autora que lleva a verlos como algo vivo, fuera de todo control, y que permanecen en las redes... Transcribí toda la primera parte, y allá que lo dejé, desbordada por la realidad de mi cotidiano aquel entonces (ay! marzo, qué mes más horrible que fue...) Pero hoy me acordé de nuevo de esta entrada... me contaron que una personita había encontrado un 'bug' detrás del cual llevaba un año... y me vino a la mente mi fragmento de entrada de blog... En realidad casi que esta primera parte de la entrada del blog es para ellos dos (quien me lo contó y quien por fin encontró al bichito que perseguía ;-) ), pero hoy ya es junio, no marzo, y resulta que me las ando leyendo a Virginie Despentes y su Teoría King-Kong. Hoy también coincide que salí a pasear con mi perro, y le compré una pipeta (una ampollita cuyo contenido se les echa en la piel) para impedir que aniden en él, cual ordenador, bichitos como las pulgas, garrapatas y mosquitos de esos que transmiten cosas malas a los perros... Pero ando enganchada a la Despentes, y bichitos mediante, no puedo más que unir las ideas de una demostración de fuerza prepotente y masculina, 'bugs' sutiles que anidan en los ordenadores y los perros, y lecturas que proponen 'pensar la violación como un riesgo inevitable, inherente a nuestra condición femenina... Una libertad increíble de des-dramatización' Y no es que se me esté yendo la cabeza o traiga por los pelos el artículo de Despentes, no... Es que hacía tiempo que no leía algo tan certero, sincero y poderoso acerca de ese uno de los grandes tabús: la violación... porque los mecanismos sutiles por los que ésta queda inscrita en nuestras subjetividades, y que tan lúcidamente expone Virginie Despentes , me recuerdan a los bugs que idealiza Hans Moravec y que son tan difíciles de encontrar... Ella se me antoja en algo así como esa personita que encontró el 'bug' esta mañana tras un año de andar detrás suyo, tratando de desvelarlo, de visibilizarlo, escondido tras interminables ristras de códigos y nidos de cables... y lo consigue...

"(...) Sobre todo, me da rabia que frente a tres hombres, una escopeta y atrapadas en un bosque del que no podíamos escapar corriendo, hoy todavía me sienta culpable de no haber tenido el coraje de defendernos con una pequeña navaja" (que llevaba en el bolsillo de su chaqueta) "Al final, uno de ellos encontró la navaja y se la enseñó a los otros, sinceramente sorprendido de que yo no la hubiera sacado: 'O sea que les gustaba'. Los hombres, francamente, ignoran hasta qué punto el dispositivo de emasculación de las chicas es imparable, hasta qué punto todo está escrupulosamente organizado para garantizar que ellos triunfen sin arriesgar demasiado cuando atacan a mujeres. Creen inocentemente que su superioridad se debe a su gran fuerza. No les molesta pelearse con una escopeta contra una navaja. Piensan, alegres imbéciles, que ese combate es igualitario. Ese es el secreto de su tranquilidad de espíritu.
Resulta sorprendente que en 2006, mientras que todo el mundo se pasea con minúsculos ordenadores portátiles, con cámaras de fotos, teléfonos, agendas y aparatos de música en el bolsillo, no exista todavía un solo objeto que podamos meternos en el coño cuando salimos a dar una vuelta y que cortaría en pedazos la polla del primer idiota que quisiera entrar sin permiso. Quizás no sea deseable hacer que el sexo femenino sea inaccesible por la fuerza. Es necesario que siga abierto, y temeroso: una mujer. Si no, ¿qué definiría la masculinidad?.
Post-violación, la única actitud que se tolera es volver la violencia contra una misma. Engordar veinte kilos, por ejemplo. Salir del mercado sexual, porque has sido dañada, sustraerte voluntariamente al deseo."

No es la demostración de fuerza prepotente y masculina, es la polilla que nos cortocircuita desde pequeñas, que te vulnerabiliza y convierte en violable por el hecho de ser mujer... como un bug, un error de software, de programación, previo a ti, que se reproduce invisible a lo largo de nuestra triste esencia dicotómica 'hombre-mujer.'.. pero cuyo descubrimiento y corrección (cual 'debug') no pasa por convertirnos en seres "asexuados", o ser capaces de matarlos y/o responder con igual violencia (¿igual? je! me hace gracia ni siquiera pensarlo... si sólo se tratara de la violencia explícita...)... Sigamos con Despentes:

"Nos obstinamos en hacer como si la violación fuera algo extraordinario y periférico, fuera de la sexualidad, evitable. Como si concerniera tan sólo a unos pocos, agresores y víctimas, como si constituyera una situación excepcional, que no dice nada del resto. Cuando, por el contrario, está en el centro, en el corazón, en la base de nuestra sexualidad. Rito de sacrificio central, está omnipresente en el arte, desde la antigüedad su representación en los textos, la escultura, la pintura es una constante a través de los siglos. En los jardines de París y en los museos, vemos representaciones de hombres forzando a mujeres. En Las metamorfosis de Ovidio parece que los dioses pasan el tiempo queriendo tirarse a mujeres que no están de acuerdo, consiguiendo lo que quieren por la fuerza. Fácil para los que son dioses. Y cuando se quedan embarazadas, encima las mujeres de los dioses se vengan de ellas. La condición femenina, su alfabeto. Siempre culpables de lo que nos hacen. Criaturas a las que se responsabiliza del deseo que ellas suscitan. La violación es un programa político preciso: esqueleto del capitalismo, es la representación cruda y directa del ejercicio del poder. Designa un dominante y organiza las leyes del juego para permitirle ejercer su poder sin retricción alguna (...) yo tomo todos los derechos sobre ti, te fuerzo a sentirte inferior, culpable y degradada."

Miedo a que te ocurra, asco cuando sucede. Vergüenza. Estigma. Dolor. Rabia. Impotencia. Afirma Virginia Despentes: la violación es lo único que las mujeres -hasta ahora- no se han reapropiado.
Porque... ¿y si el camino empieza por la des-dramatización? Tengo grabadas en mi mente las palabras de una de las protagonistas de 'Fóllame', cuando la están violando y ella permanece quieta, tranquila... no es una mera cuestión de relajarse y que no la hagan más daño (que durante un tiempo fue una recomendación que nos hacían nuestras mayores feministas...), es que cuando el tío se queja de que parece que sea follar con un muerto, ella se vuelve y le dice: '¿qué te crees que llevas entre las piernas?'. Es duro escribir sobre esto siendo mujer, porque sabes, sientes... Es la polilla... escondida, y que como ya escribiera la feminista italiana Alessandra Bocchetti en 1984: "si hoy una mujer puede ilusionarse por ser un individuo entre otros, siempre será una mujer a los ojos de los hombres, esté dando una conferencia en la Universidad o paseando por la calle (...) Cotidianamente una mujer tiene que sufrir tantas sutiles humillaciones, por el solo hecho de ser mujer, que ha terminado practicando una cierta sordera, para así no darse cuenta. Su cuerpo es amenudo tan humillado por lo que la circunda, ya sea la gente o los medios de comunicación, que ha aprendido a hacer lo que a ningún otro ser en el mundo le es necesario hacer: olvidar de tanto en tanto la propia identidad sexual. Este es el signo de una enorme violencia sufrida, su colmo y no su exceso, ya que es la normalidad cotidiana para una mujer; el exceso no sucede todos los días y por fortuna puede no suceder jamás."

'El exceso': la violación.

Y vuelvo a Despentes: "(...) Paglia nos permitía imaginarnos como guerrilleras, no tanto responsables personalmente de algo que nos habíamos buscado, sino víctimas ordinarias de algo que podíamos esperar cuando se es mujer y se quiere correr el riesgo de salir al exterior. Ella era la primera que había sacado la violación del horror absoluto, de lo no dicho, de lo que no debe ocurrir nunca. Ella hacía de la violación una circunstancia política, algo que debíamos aprender a encajar. Paglia cambiaba todo: ya no se trataba de negar, ni de morir, se trataba de vivir con."

Un día -hace relativamente poco si contamos todos mis años previos de acción-reacción al más puro estilo guantazo en toda la cara- descubrí que ya no sentía rabia (nunca sentí miedo en esos casos) cuando algún tío se metía conmigo por la calle o me violentaba de alguna manera... Ya no me violentaban, pero tampoco practicaba la sordera... Ya no. Sabes que sucede. Y no lo temes. Y no te sientes violentada. Porque ya no tienen ese poder... Y respondes de forma que te sales del marco normativo de la violencia en que ellos te inscriben (los guantazos en la cara es lo que tienen, que encima te los devuelven, sin ningún problema, oye...), o el de la sordera. Y buscas, y compartes con otras (mujeres, sobre todo), posibles respuestas, estrategias, fórmulas que visibilicen que no eres un cacho de carne con ojos (a no ser que tú lo quieras y desees, que para eso estás y eres...). La desdramatización surgida de la reflexión cruzada por tu cuerpo, el tuyo, el de mujer... No es que un tío listo venga y te diga que no pasa nada o que te "invite" a reaccionar con más violencia de la que reaccionamos (les encanta: ¿por qué vosotras no os defendeis más violentamente? en definitiva: ¿por qué no sois como nosotros?)... Es que necesitamos seguir pensando en ello, en encontrar y desactivar las polillas, los bugs que viven y se reproducen a sí mismos anidados en el sistema, sin llamar mucho la atención... Y entonces una llega a su miedo, y sabe que ya no sentirá vergüenza si sucede (los tiempos es lo que tienen, que avanzan y te mueven, sobre todo si creces entre pensamientos feministas que te ayudan a reaccionar ante preguntas como: '¿y qué hacías allí tú sola, tan de noche?') pero llegas a tu miedo... el miedo de que pase, de que te agredan, la rabia, la impotencia... Y para mí, hoy, en junio, tras una lectura más que sugerente y una cabecita que funciona como lo hace la mía (quiero decir: que me lleva a unir bugs, software y cuestiones de género), en esta entrada de blog no pretendía más que llegar aquí, a ese miedo, y al reto de desactivarlo, de encontrarlo y desvelarlo...

¿Y si el camino empieza por la des-dramatización?
Ahí les dejo con esa pregunta que tanta desazón aún me crea...
Espero no haberos aburrido, y que si se os ocurre algo que comentar, lo hagáis, porque yo necesito seguir pensando... (bueno, y dormir :-) )
Besos de buenas noches.

domingo, 15 de junio de 2008

de terapias, procesos de cambio y momentos artificiales...

Acabo de llegar a casa desde el trabajo. Bueno, llegué hace unos 40 minutos, pero tener vida más allá de lo virtual es lo que tiene: que te entretienes al llegar a casa :-) Y mientras me preparan una rica cenita, me acerco al ordenador y escribo. Hoy fue mi último día allí. Definitivo. Lo dejo, me marcho. Volví a tener la sensación de poder acompañar a la gente -los que quieren- en sus procesos de cambio (debates intensos, aperturas propias de las mentes, emociones y sentimientos, reflexión...) Pero me marcho... Un chico que hace meses que se fue de 'alta' me llamó. Que necesita hablar, que no está bien, que hoy bebió a escondidas, que va de cabeza hacia el consumo como no se frene... Dejó de comunicar cómo se sentía a la gente que le rodea y le quiere. Se metió de lleno en currar y ya está. Del curro al sofá y del sofá al curro. Cualquiera que le viera diría que es un chico normal... Y lo es. Se estaba metiendo de lleno en la normalidad de cada día... A él le dio por hacer terapias porque desarrolló una drogodependencia, pero conozco a muchos que no les vendría mal para construir un cotidiano más habitable para ellos mismos y aquellos que les quieren... Necesitaba hablar y se vino a verme. Pero ya no estaré más allá, en un espacio creado a propósito para que la gente pueda iniciar procesos de cambio tan fuertes...
Me hicieron una despedida que no me dejó otra opción que echar alguna que otra lagrimita. Se propusieron "hacerme difícil" el marcharme. Pero como decía uno de lo hermanos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (sí, que contratan laicos y gestionan un servicio público de atención a las drogodependencias...) para quitarle hierro al asunto: "no te marchas a Alemania, no?". No, a vivir no me marcho, no, je! Pero en breve me voy para allá de visita :-) El caso es que se me llevó a ver la puesta de sol de Madrid, con un montón de personitas de esas que están allá ingresadas (y las despedidas es lo que tienen, que pintan todo de color de rosa) a la que uno de ellos me cantaba acompañado de la guitarra el 'nothing else matters' de Metallica... Mientras estaba allí sentada mirando el horizonte de Madrid, no podía dejar de pensar en que no me gustan estos momentos que hacen que parezca que todo va bien, que no hay ningún conflicto ni problema. Seré rara, pero no podía dejar de pensar que varias de las personas que estaban allí sentadas no tenían ninguna intención de cambiar y /o cuidar de quienes les rodean, de construir un otro posible... Aquel momento fue muy bonito sí, pero muy artificial también. Y por eso en parte lloraba también, porque el hermano en cuestión, al que aprecio mucho, me dedicó unas palabras (a la que me sujetaba la mano) que sí sé que las sentía, y que fueron todo un homenaje : "es una gran profesional, muy buena persona además, y Patricia vive acorde a sus principios, aunque le cueste... Hasta donde puede, eso sí, que no os vayais a creer que es perfecta (y se ríe, y me río)... pero hasta donde puede, vive acorde a sus principios". Y va una y piensa: 'que tenga que ser un fraile el que entienda mejor que nadie en este sitio por qué me marcho...' Paradojas, una clínica gestionada por una Orden Hospitalaria, y con un sistema médico-sanitarista predominante como forma de entender la intervención... pero ahí le tienes: un fraile con sentido del humor, que se lleva todas las noches de verano a los chicos a ver la puesta de sol (los que quieran) y a dar paseos por los jardines del lugar, a la que aprovecha que uno toca la guitarra para cantar canciones de Fito, Platero, o Metallica (ahí ya se nos perdía) porque una educadora se marcha del centro... Los combates cotidianos es lo que tienen, que son cotidianos, pero qué lindo sería que a más de uno le bastase con sentarse a ver la puesta de sol cada día, y disfrutara de ella...
Lástima de momentos artificiales, coñe! porque hay que ver qué bonitos que son...

lunes, 9 de junio de 2008

desobediencia, por tu culpa voy a ser feliz...

"La puta es la anfitriona del cambio social. Porque así como el ama de casa puede recoger todo su saber sobre la vida y devolverlo a todas las mujeres como fundamental a la vida humana;así como la lesbiana puede recoger todo su saber sobre su cuerpo y devolverlo a todas las mujeres, así la puta puede recoger todo su saber sobre el otro violento y prostituyente y devolverlo a las mujeres. En ella y desde ella en rebelión, es que muchas cosas se pueden aclarar. Si ella desactiva los mecanismos de cosificación que sobre su cuerpo y su placer recaen es una tarea que nos va a llover y mojar de agua fresca a todas (...)
Ya no decimos:
Soy puta,
Soy lesbiana,
Soy loca,
Soy vieja,
Soy joven,
Soy del sur,
Soy del norte,
Soy argentina,
Soy boliviana.
Porque ese discurso se hace además de insuficiente, egocéntrico. Ese discurso es testimonial y te lleva a negociar siempre desde tu condición sin poder ponerla en cuestión ni encontrar ni ver a la otra.
Pasamos de esa enunicación de las diferencias a la construcción de alianzas prohibidas e indigestas como la que está en la base de este libro.
Provocamos que a ti te pregunten: ¿y qué haces con una lesbiana? Y a mí me pregunten: ¿qué haces con una puta?
Lo que hacemos juntas tiene una fuerza que desde nuestras parcialidades de unas y otras sería imposible. Lo que hacemos juntas es rotundo y contundente. Confunde y perturba más, porque no responde a lógicas inteligibles para el patriarcado.
La alianza prohibida es la fuerza subversiva interpeladora y no la enunciación de las diferencias. Y en esa alianza prohibida la puta es el lugar de aquello que ha sido condenado como inmoral y culposo. Por eso es que el desorden que con ella generamos juntas pone en cuestión el orden de la familia patriarcal.
Ella, la expulsada de la comunidad y de la familia, puede moverse al centro de las sensibilidades sociales y poner en crisis al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, porque todos son sus "clientes".
No sólo planteamos entonces mirar la sociedad desde el lugar de la puta, sino también desde ese lugar desatar subversión, cambio, transformación.
Nos planteamos arrancarles a los lugares de tortura ya no sólo dolor y testimonio, sino desobediencia y osadía de pensar en la felicidad. Arrancarle a la esquina mi propia vida y la vida de otras.
Arrancarles a las mujeres en situación de prostitución, viejas y con sida, la mirada interpeladora hacia el Estado, el proxeneta y el prostituyente. Su mirada hacia el padre de familia y hacia la madre decente y de su casa. Hacia la tecnócrata que cobra por usarla de portada de informes y hacia la trabajadora social y la enfermera que la usan como imagen del horror. Podemos darle la mano a esa vieja esta noche que terminamos el libro para decirle que no la van a volver a usar como trapo con que limpiar el cuerpo, la salud y la violencia del prostituyente, del proxeneta, de la familia, del Estado o de la Iglesia. Este gesto y este sentido de cambio e interpelación a ella le devuelve su muerte y a nosotras nos devuelve nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Con amor,
Sonia y María."
Ninguna mujer nace para puta.

Porque es tarde (son ya las 3:00 de la madrugada...) y debería haber seguido trabajando en el borrador de una publicación por entregar, pero se me fue la mente a las mujeres drogodependientes (invisibilizadas, atomizadas, doblemente penalizadas y culpabilizadas, con su cuerpo en juego -como todas-, des-politizadas...) y entonces eché un ojo a la derecha de mi pantalla (allá donde tengo muchos textos por leer aún) buscando este libro, estas palabras... Y las transcribí... por su fuerza, su gran verdad... porque en el reconocernos unas en otras, más allá de las categorías, está la necesidad del cambio posible...
Espero reencontrarme pronto con ellas... reconocerme, reconocernos, y caminar juntas de nuevo...



(chicas, gracias por 'tras-trucar' este cartel y tenerlo siempre presente en la sala principal de la Eskalera Karakola... :-) )

jueves, 5 de junio de 2008

sonrisas y lágrimas...

Hola... Hoy no quería escribir, porque al volver del trabajo me encontré en una situación horrorosa en mi barrio, pero al llegar a casa y romper en llantos de impotencia y cansancio por lo vivido, me dio por conectarme y ver mis mails, y me enviaron un video que, en una catarsis emocional, supongo, me hizo reir como una loca... No quería escribir porque era volver a exponer, una vez más, el sinsentido del mundo que tenemos, el mundo que construimos y habitamos... unos con más "suerte" que otros... y no quería escribir para no resultar cansina, que una escribe sus 'contrastes', aderezados con algún que otro video que espero os resulte interesante, pero eso: 'cansina' por escribir otra vez sobre lo mismo... Sin embargo, sí quería colgar y compartir el video que me hizo reir y que me sacó de mi estado de impotencia (por lo menos un ratito) porque tras ocho horas de intenso curro, (las drogodepedencias y los sentidos de vida de la gente es lo que tienen: que son intensos) una llega a su barrio y se encuentra a un montón de policía haciendo una redada fundamentada en el color de piel de la gente. "Antidisturbios" (siempre entrecomillo este 'nombre' porque de 'anti' -disturbios - no tienen nada... si acaso son ellos los que los causan...), secretas de paisano, municipales... poniendo en fila a toda persona que pasa y que es suceptible de ser preguntada por sus 'papeles'. Coches que llegan de otras partes del barrio, con gente dentro, que es llevada a la fila. Cuadrillas de policías que traen andando a más personas "sin papeles" y arreando: a la fila. Vecinas que miran, alguna que aplaude, otras que empezamos a llamar a abogados, a gente del Ferrocarril Clandestino, a personas que estuvimos en la Red de Lavapiés... "Aquello es perfectamente legal" (preferiría escribir: está perfectamente legalizado...permitido, consentido, arbitrado, orquestado, por quienes se arrogan el uso legítimo de la violencia...). Una compañera empieza a gritar. No consigue más que tensionar, y no somos nosotras las que estamos en esa fila, puestas contra la pared, sufriendo cacheos... Pero cada vez somos más y más personas en contra de lo que está pasando con vecinos y vecinas de este barrio que 'simplemente' van "sin papeles". Los "antidisturbios" nos alejan: "aquí no hay nada que ver"... Dos personas -que no hablan nada de castellano aún- son liberadas, tienen la documentación en regla; pero el hermano de uno de ellos no. No saben ni a dónde se le llevan. Minutos antes, el mando policial va y se marca la idiotez (fascistada, ignorancia, prepotencia, etc.) de pedirle que le escriba sus nombres en castellano (sic). Y aparecen más policías, más gente de asociaciones de inmigrantes... El ambiente se tensa. Cuatro furgones enteros son llenados con personas... personas "sin papeles". Y se van... Una señora se acerca y me pregunta: '¿qué pasa?' Pero no me escucha, sólo quiere decirme que ójala esto pasara más veces, que en este barrio tenemos que estar aguantando gentuza como esta... No puedo más que preguntarla que si puede juzgar a alguien por el color de su piel, porque yo no, la verdad. De repente una compañera empieza a gritarla que nuestros abuelos también fueron emigrantes y etc. etc. Se gritan mutuamente... Yo sigo informando acerca del Ferrocarril Clandestino a cuantas personas veo que conozco y que pueden informar a sus compatriotas encerrados a partir de hoy en el CIE de Aluche... De repente se corre la voz: esa chica de pelo largo -por poner algo que me describa- está dando una dirección en la que hay 'abogados gratis'. No se trata de eso, el Ferrocarril no es eso, pero cada vez más gente -todo varones, por cierto- se acerca a contarnos que tiene expedientes de expulsión, que su hermano, que su amigo, que.... y yo y mi inglés macarrónico (sí, Tapi, también en Lavapiés resulta que me va a hacer falta el inglés...;-p ) me explico como puedo... Pero ya no puedo... Hay gritos, y unos papelitos que pone 'abogados gratis' escritos de mi puño y letra, en un alarde de idiotez suprema (esto viene de que tanto el Ferrocarril como la Agencia Precaria quieren romper con la idea unidireccional de la prestación de servicios... se trata de auto-organizarnos con otros y otras... y cruzar las fronteras de las categorías: vecino-inmigrante-extranjero-precario... Pero lo he escrito,: 'abogados gratis', unas nueve veces... ejem! esto de necesitar poder decir algo simplificado... Y aún así, muchos "no lo entendían": '¿trabajas de esto?' '¿te pagan por dar esta información?' etc. etc.)
Pero veis? ya estoy otra vez escribiendo sobre lo mismo... He llegado a casa hecha polvo, agotada... Y no quería escribir (menos mal! no?), pero vi el video, y.... acá lo tienen... Piensen en un barrio tomado por la policía, en gente detenida porque sí... y entonces va una y ve esto:




Besitos.... (y sonrisas, y lágrimas...)

lunes, 2 de junio de 2008

keny arkana...

Hoy cuelgo dos videos: 'La Rage' y 'Victoria'.
Igual que a una le da por necesitar de Liliana Felipe y crear una entrada con ella, y tenerla perenne en su columna de elementos permanentes del blog, a una también le da por necesitar de cosas como 'La Rage', de Keny Arkana. Sigue siendo un marco del que hace tiempo que preferí salirme como única opción de hacer política y lucha, pero la rage sigue ahí, cómo no!, sigue ahí... y este video es impresionante... Y es que elegí estas dos canciones por la fuerza que desprenden sus letras... 'Victoria' no tiene desperdicio como narración y memoria histórica de lo que pasó con Argentina...
Un besito... que la fuerza, la rabia y la emoción, y por supuesto: la razón, de Keny Arkana les acompañe...
(P.D. para un amigo al que ahorita mismo tengo esperandome por publicar esta entrada: gracias por traerla de nuevo a mi memoria y cotidiano... : *)





domingo, 1 de junio de 2008

contrastes (pero estos más anestesiados, ya, por costumbre)




















En Lavapiés es fácil encontrarse a una niña de siete años columpiándose tranquila y gozosamente en el pequeño parque infantil de Agustín Lara a las 00:20 hrs. de la madrugada... He bajado a pasear y, como siempre, hay multitud de gente en la calle... También es fácil encontrarse con gente durmiendo en cartones o un hombre enfurecido y asustado que saca una navaja bien grande (de esas de película, que dan miedito) porque quiere clavársela a tu perro, que insiste en ladrarle porque se acercó a tí (el hombre) vociferando que le dieras un cigarro... Lavapies es la calle Argumosa llena de gente que viene a tomarla a las terrazas y bares de la zona. Es la plaza llena de gente que pasa hachís. De policías "de paisano" cada vez más mimetizados con el ambiente y vestidos y peinados a lo 'joven fashion' que viene a tomarla al barrio... Mi perro se lanza a por las cacas de caballo que dejan los que no van "de paisano". No es que ellos caguen en las calles (que todo podría ser, metafóricamente hablando), sino que nos han metido policía montada a caballo... en un barrio lleno de adoquines, asfalto y bolardos... ah! y de mucha gente por el suelo... Cuando llueve, los caballos, pobres ellos, resbalan. Y los agentes gritan a las personas, desde ahí arriba, dos metros de cruz resbalante por las aceras, lo que tienen o no tienen que hacer... A la gente que está por el suelo, sobre las rejillas de aire del metro, sobre cartones, en mitad de la Plaza Lavapies, la han echado. Ahora duermen en Agustín Lara (mucho más de paso, mucho menos 'emblema' de cara al visitante... mucho más lavapies de mierda, miseria, contrastes y convivencias...). Aparecen sobre las 00:00 horas como tarde con sus cartones y preparan el que será su lecho para dormir esa noche... A la misma hora, la niña que se columpia me pregunta que qué hago. Su hermano mayor, que no le quita ojo, asiste con curiosidad al intercambio de frases en castellano acerca de mí, mi perro, su pelota y las galletas que de vez en cuando le doy... Él no entiende bien el castellano. Es mucho más mayor, y aún anda "pillando" el idioma... Pero acaricia a mi perro... Tengo que ofrecerle mi mano acompañando su caricia para que se relaje y no retire la suya de golpe. De donde él viene, la gente no toca a los perros... Supongo que de donde él viene también habrá policia, pero no montada a caballo, ni vestida 'fashion total', ni pidiendo papeles a todo aquel que sale del metro con un color de piel no apropiado para la ocasión...
Hoy en el trabajo asistí a la conversación entre varias compañeras auxiliares de enfermería que trabajan en la Clínica. Digo asistí porque en los términos en que se desarrollaba la conversación no podía sino mantenerme en un prudente silencio y escuchar... tratar de comprender... Hablaban del color de la piel de las personas como si de un caché se tratara: más blanquita, molas, más morenito, peor... pero todo mejor antes que ser 'negrito' (sic). Me miran y me dicen: 'mira, tú, qué bieeennnn, qué blanquita que tienes la piel... qué linda!'
Hoy estuve trabajando temas de comunicación para la resolución de conflictos. Como antropóloga y educadora social, puse el peso y la atención en el imaginario común, en el sistema de significados compartido.... aquello que hace que nos entendamos, que nos interpretemos, y que en base a ello pensemos esto o aquello... En la hora de la comida fue que asistí a la conversación sobre lo apropiado y elogiado de mi color de piel... Hacía un segundo yo estaba hablando con ellas de la diferencia de su 'ahora, ahora' (un algo así como 'después lo hago, espera') y el nuestro (que quiere decir que 'ya mismo', que ya lo haces), u otras expresiones suceptibles de malinterpretación según tu español sea el castellano (o parecido) o el de América Latina (evidentemente con las diferencias de país y región como pueda ser aca las de Cadiz con Cantabria, por poner un ejemplo...) y las risas se oían en todo el hospital al darnos cuenta de múltiples malentendidos y compartirlos... ellas de allá (Perú, Ecuador...) y yo de acá... rarita, pero de acá... Y de repente, hop!: el salto al elogio y la discriminación en base al color de la piel allí mismo, en una cocinita de una clínica donde casi todas las auxiliares de enfermería provienen de algún país de la grande América Latina...
Hoy llegué muy cansada al barrio... Me fui al Donner Kebab de Habiv, justo un poco más abajo de casa... Me ofreció un té mientras espero mi donner y mi ración de patatas, y charlamos de sus hijos, allá en Turquía. El mayor no puede venirse (es mayor de 18 años) y además no quiere, y los más pequeños necesitan alguien que los cuide, y allá está toda su familia... Hoy se suma a la charla su compañero de faena, que poco a poco va hablando cada vez mejor el idioma. Entra con una broma acerca de las derechas, las izquierdas, y los derechos... Un hombre muy borracho llega al local. Habiv, como siempre, le malcompra alguno de los artilugios de telefonía que ha conseguido vete a saber dónde. Me despido. Al salir me encuentro con una compañera que me dice que no han conseguido poner en marcha la proyección pública de un documental sobre las 38 personas de Bangladesh que llevaban dos años retenidos en Ceuta y que iban a ser expulsados... Hoy venían a Lavapiés (tras un largo y duro proceso de lucha colectiva) a ver este documental, y allá que nos encontramos con esta chica a la puerta del Donner corre que te corre para conseguir un ordenador que funcione...
No hago más que acordarme de un 'pequeño' huracán en forma de mujer de 25 años, linda, fuerte, y habladora como ella sola :-) recién llegada a vivir en el barrio, que el otro día me preguntaba que si no veía Lavapiés un poco parado... Yo la contesté que quizás los "movimientos sociales" estaban menos visibles en un espacio público proyectado, y más disgregados, pero existiendo, transformados con el devenir del tiempo (Eskalera Karakola, Lavapies de Cine, Fe10, El Solar, LaBiblio, Diagonal, Traficantes de Sueños y todo Embajadores 35, Ferrocarril Clandestino, la Agencia Precaria, etc. etc.) La cuestión es que Lavapies no se para porque los "movimientos sociales" estén más o menos visibles que hace unos años en el barrio... Lavapies es Habiv ofreciendo un te reconfortante, mi compañera agobiada porque no consiguieron poner la proyección, el hombre que saca la navaja porque quiere clavársela a un perro, o las personas desplazadas de la Plaza de Lavapiés a la de Agustín Lara.... No sé si eso se puede considerar movimiento organizado o no (claro, seguramente no ;-p) pero se mueve... Lavapies es inaprensible, inabarcable en su complejidad... inhabitable muchas veces... sórdido, difícil, (in)humano... Pero una niña se columpia a las 00:20 de la madrugada, y 38 personas procedentes de Bangladesh se desplazan a Fe10 a ver un documental que cuenta su historia de lucha...
Llevo 10 años en este barrio. Últimamente cualquiera diría que 'desaparecida' (mi presencia en los proyectos organizados del barrio no va mucho más allá de lo virtual la mayoría de las veces). Pero lo habito... Y como dijimos hace tiempo desde la Red de Lavapiés... estamos habitando la dificultad, y es lo que tiene, que cuesta, y que con el tiempo, parece que no estés... Pero estás.
Buenas noches, lindos y lindas. Ya saben: se les quiere.
PD: El otro día de verdad que quisieron clavarle una navaja a mi perro... Justo después tuve que aguantar a dos tipos metiéndose conmigo con un vacile marcadamente sexual... Un querido amigo me dijo, cuando le contaba todo esto a la mañana siguiente, que él no podría vivir en mi barrio... Quizás es por las niñas de 7 años que se columpian, los documentales que cuesta proyectar, o los ofrecimientos de té justo antes de cenar... pero, de momento, acá estoy y acá me quiero quedar... paseando por las calles de Lavapiés, llenitas de contrastes que vivenciar y compartir cuando se pueda...
Besos...


(en el cartel pone: 'el miedo nos condiciona la vida. no tengas miedo, vive lavapiés')

domingo, 25 de mayo de 2008

otro video...

Siguiendo la sugerencia de Koldo, y coincidiendo con que me lo enviaron :-) resulta que voy a colgar un nuevo video. Dice una amiga muy querida que tengo que (el video) es un poco 'hippie' (me vuelvo a reir al recordar su tono de voz a lo grave y burlón, y su gesto de 'ya te vale!', justo después de verlo -lástima de blogs que no permitan registrar esos lindos y particulares momentos-) Y eso: que dice que es un poco hippie, pero que a pesar de eso, mola. Y es verdad que es bonito de ver. Curioso pensar en que lo antinazi pueda andar-avanzar por esos lares.... La lástima es que idealiza en exceso muchas cosas, y que la convivencia, por ejemplo, es mucho más compleja que todo eso (y si no, que se lo digan a cualquier persona-cuerpo sexuado que se salga de los cánones de lo considerado 'lo normal' y 'normativizado' en cada sociedad-espacio-cultura-confluencia...) Pero bueno, en cualquier caso, lindo es.
Aprovecho la ocasión para contaros que dejo el trabajo en el centro de drogodependencias, ese del que hablo a veces. No es que deje de currar en ello, pero sí ahí... Hoy me han felicitado por tener más de 30 años y seguir dejando las estabilidades económicas-laborales a cambio de ser más feliz o seguir luchando por lo que crees... No tengo yo muy claro este tipo de felicitaciones (realmente a veces parece que 'la vida' estuviera reñida con según qué luchas...) pero bueno, se agradece...
En fin, en cualquier caso, ahí va el video y que ustedes lo disfruten (gracias Tez y Karry ;-) )

sábado, 17 de mayo de 2008

de buenos días....

Hola. Hoy ha sido un buen día en el trabajo... muchos procesos, muchas viditas en reflexión... Y aunque me duele la barriguita (estos días del mes de los que no se habla más allá de los absurdos anuncios de compresas es lo que tienen: que a algunas nos da dolorcetes) (hostias! "dolorcetes"), no sé si será por una conversación con una amiga que me ayudó a 'barrer', por unos mimos mañaneros, o por una amiga que camino a Valencia se acuerda de mí al ver los campos por los que la carretera avanza, no sé si será, decía, por todo eso y por nada que una hoy está 'de buenos días...' Y al ritmo de 'Actitud María Marta', me busco el vídeo de 'La isla de las flores', que hace tiempo que quiero colgarlo en mi blog, para a la vez deciros que gracias...
Ya sabeis por qué :-) Besos.

domingo, 11 de mayo de 2008

sobre talleres, feminismos, subjetividades y cambio social...

" Los animales del mundo existen por sus propias razones. No fueron hechos para los humanos, de la misma manera que los negros no fueron hechos para los blancos o las mujeres para los hombres. "
Alice Walker. El color púrpura.

El viernes estuve en Atocha, 49. Nos juntamos unas cuantas personas para continuar con la segunda parte de un taller que se presuponía iba a ser una sola sesión dentro del Aula Crítica Popular. Pero nos interesó a todas volver a quedar y seguir con lo trabajado. Y hemos vuelto a quedar una tercera vez la semana que viene...


¿De qué va el taller? El título dice que de 'género, subjetividad y movimientos sociales'. Hemos visto el género como sistema de organización social que produce, y se mantiene en, desequivalencias y jerarquías produciendo discriminación. También nos hemos metido con el sexo como categoría biologicista, dicotómica e inamovible... cuando resulta que no lo es tanto... Y a partir de ahí pase usted a cuestionarse su militancia, su forma de estar en los movimientos sociales, las redes que construimos y las relaciones que establecemos... Y entonces de repente se verá hablando de su madre, o de su 'pareja', o de cualesquiera que sean aquellas personas a las que ama o incluso del amor!... Y se las verá hablando de feminismos (esos desconocidos...) para que de repente un compañero pregunte que si de verdad pensamos (las feministas) (que vaya forma de unificar lo que no está en absoluto delimitado y/o unificado) que si no podríamos analizarlo meramente como empresarios-capitalistas y trabajadores/as sin distinción de género/sexo, que si de verdad pensamos (vuelta a unificar el pensamiento) que el capitalismo no es posible sin 'el patriarcado' (que lo llaman)... Es complejo explicarle a alguien que pregunta eso justo después de que su compañera estuviese hablando de su madre (y las dificultades de relación, se entiende), que en el mismo momento que yo no puedo hablar de 'las trabajadoras' en genérico para hombres y mujeres indistintamente porque la mayoría de ellos -los varones trabajadores- no se verían reflejados, hay un problema. Que hay un problema cuando se separa la esfera de 'la familia' de 'la sociedad', hablando de trabajo cuando se refieren exclusivamente al 'empleo' (y de ahí: trabajo productivo/reproductivo; ámbito público/privado; división sexual del trabajo y un largo etcétera de dicotomías y procesos invisibilizados) Que hay un problema cuando a las sufragistas se las llama burguesas como forma de invalidarlas, y cuando tras siglos de lucha, desde los movimientos sociales seguimos reproduciendo una y otra vez los mismos mecanismos de jerarquía más sutiles y arraigados dentro del sistema socioeconómico mundial que nos ha tocado vivir... Porque no logramos otro mundo posible, porque seguimos siendo inaccesibles, porque la subjetividad es lo que tiene, y los afectos, y las emociones y las vidas...


Tengo 32 años. La gente con la que he quedado el próximo día y que está viniendo, construyendo!, al taller no pasa de los 22 en su mayoría... Jerarquías, relaciones de poder, procesos horizontalizados pero no exentos de relaciones informales de poder... Me encanta poder volver a quedar con ellas y ellos y seguir trabajando... es por estos procesos que le merece a una la pena pasar por episodios (de una serie de televisión que reponen una y otra vez...) como volver a dar un taller como si de una 'tecnócrata' pudiera tratarse... pero volvimos a quedar... ya no estamos dentro del Aula Crítica Popular... somos otra cosa :-) Y la cuestión es que me dio por escribir de todo esto por dos motivos:
uno porque hace poco una queridísima amiga de la Librería de Mujeres de Madrid me dio la fotocopia de un "artículo" de Alice Walker. '¿Quién?' dirían seguramente casi todas mis compañeras del taller (relaciones informales de poder, siempre están presentes. El saber no deja de ser una forma más de poder... y si no, que se lo cuenten a la gente que obtiene un capital económico, simbólico y social en base a ese 'saber'...). Alice Walker, la de El Color Púrpura, esa... Que en el "artículo" (realmente es una 'carta abierta' que podeis ver traducida aqui) hace un brillante análisis de por qué apoya a Obama en las elecciones de EE.UU., ese demonio... Y me gustó tanto leerla, que estuve a punto de llevármela al taller para ponerlo de ejemplo de cómo una feminista puede ser juzgada como una burguesa, reformista o lo que se quiera (al fin y al cabo está votando y no está dando de patadas al gobierno por su mera existencia) (y más el de EE.UU. :-p), sin dar opción a poder contemplar lo importante de lo que comenta con su aguda mente de 'mujer' 'negra' 'feminista' 'tuerta'... (entre comillo todas estas palabras, porque no son una descripción, son sistemas de poder, más allá de categorías que la cruzan... Estas palabras situan y exponen formas de organización social... ¿O es que acaso siendo tuerta una puede situarse en las relaciones sexoafectivas de igual manera que si no lo fuera...? O si se es gorda y fea, puta, loca, estrecha o zorra...)
y dos porque hoy era la manifestación por Carlos Palomino. De él seguro que no me preguntarían que quién es... Y simplemente me dio por escribir de todo esto, porque además este fin de semana murieron dos mujeres más a manos de sus parejas (que se sepa a través de los medios de manipulación, uy! digo: de comunicación)... Y seguiremos reuniéndonos mientras las personas que vengan al taller quieran, y quién sabe, quizás un día surja un grupo, un 'noséquéquequéseyo' que siga tratando de crear y transformar juntas... pero las subjetividades es lo que tienen: que están; a este taller asisten mayoritariamente mujeres, y los hombres (como grupo social, no como individualidades) seguirán sin cuestionarse realmente, sin deconstruir un género, un sistema social que mata gente en forma de guerras, pateras, fronteras, bancos, multinacionales, celos y posesividades varias...


PD: a las 21:50 que son ya cuando escribo esto, vino a visitarme mi vecina. Y se ha convertido en el final para mi entrada de hoy... Ha abortado. En italiano, su idioma natal que a mi me gusta tanto oir, me cuenta que quería ese bebé, pero que no podía ser... yo bien lo sé. Hablamos mucho de ello antes de que tomase la decisión. Ella quería tanto, tantísimo, ese bebé... Así que hablamos de su dolor, de la sanidad pública y de lo que pagó para hacerlo en una clínica privada. Hablamos del feminismo italiano, y del de acá (que consideró un triunfo que se aprobasen los tres supuestos legales del aborto... Las había, y hay, que, como las feministas italianas de la diferencia, aún pedimos su despenalización...) Y yo pienso en este escrito para el blog, en la relación entre la subjetividad y los sistemas sociales, las condiciones de vida... Porque tengo una amiga que quería un bebé, pero que no quiso tenerlo por sus condiciones de vida, en este sistema...


Quién sabe, puede que hablemos en el taller de estas cosas, pero ¿podremos convertirlo en política? Por eso termino siempre en grupos feministas, porque aquel eslogan de que 'lo personal es político' no es una etiqueta... porque cuando una compañera, al hilo de lo que venimos hablando del sistema de opresión a través del género, expone la difícil relación con su madre y trata de comprenderlo, nosotras vemos política, pero un compañero aguarda su turno de palabra (al menos aguarda su turno de palabra) y pregunta que si no podemos analizarlo en términos de empresarios y trabajadores... por eso... Porque no se trata de 'las mujeres', sino de observar el mundo a través de una piedra de toque: nosotras. Y a partir de ahí echar a andar y transformarlo todo... porque es así: resulta que no nos conformamos, que sí, que nosotras: ¡lo queremos todo!...


Que ustedes pasen buena noche. Se les quiere :*


jueves, 1 de mayo de 2008

no hay personas discapacitadas, "sólo" sociedades inaccesibles a la diversidad...

"Al principio, no había nada. Sólo había música.

El primer día, hizo el sol. Pica los ojos.

Y luego, hizo la tierra...

El segundo día, hizo el mar. Moja tus pies.

El viento te cosquillea...

El tercer día hizo los discos. La gente que nace en América habla inglés. No sé dónde nací. Pienso que era en Mongolia.

El cuarto día hizo la televisión.

El quinto día hizo la hierba. Cuando la cortas, grita. Sufre. Tienes que consolarla, hablar con ella amablemente.

Si acaricias un árbol, te conviertes en un árbol...

Si cierras los ojos, te conviertes en una hormiga.

El sexto día hizo al hombre. Son de todos los colores. Azules. Negros. Rojos. Blancos. También hay naranjas. Rojo, verde, azul... Las mariposas. Azul, blanco, gris o negro. Rápidas, locas, ligeras, agitadas y orgullosas. Mariposas, en bandada florida con sus alas forman una nube. Nathalie... Es una mujer. Prefiero a las mujeres porque no pican cuando las besas.

Para descansar, hizo las nubes. Si te fijas profundamente, puedes ver todas las historias en ellas... Eso era el séptimo día.

(Luego se preguntó si nada faltaba. Y el octavo día hizo a Georges.

Y entonces vio que todo estaba bien...)"

El octavo día. Jaco Van Dormael (1996)

Es 30 de abril y mi padre está hospitalizado. Es 30 de abril y me he reincorporado a mi puesto de trabajo tras casi un mes de ausencia. El hospital en el que está mi padre me pilla cerca del curro, así que a la salida me voy para Urgencias (aún no le han subido a planta) y le veo. Cuando llego me comentan que ya saben lo que es: un cólico nefrítico. Yo me llevo la mano al riñón (me duele), y me siento cansada al borde de su cama. Insiste en que me hagan pruebas a mí también. Resulta que tengo una infección de orina bastante fuerte... Casualidades. El caso es que mañana es 01 de mayo. Y yo trabajo...

En la habitación del hospital por fin me siento y observo cómo mi hermana sigue insistiendo (a unos enfermeros poco empáticos, por cierto, porque no la hacen mucho caso y no mueven un solo músculo de su cara para indicar que al menos la están escuchando) en que le quiten a mi padre el tubo de la vía que lleva enganchada al brazo, que está obstruida... En ese momento entran mi madre y César, mi hermano. Él me mira, y tras saludar a un insistente padre que lo quiere con locura, se sienta a mi lado y acaricia mi cabeza... Yo me dejo querer y me apoyo en su ancha espalda... Tras un rato de ‘pseudo’conversaciones familiares, mi madre dice de marcharse con César a casa. Se lo dice. Él se niega. Es de las pocas cosas que sabe decir en lenguaje hablado: ‘no’. Claro, contundente: ‘no’, y se cruza de brazos. Le digo a mi madre que si quiere que pruebe yo. Sí, sabe que conmigo seguramente se venga. Y cuando por fin nos vamos a ir, no tengo más que ofrecerle la mano, que él coge con una sonrisa, y deslizarnos fuera de aquella habitación. En el pasillo el personal auxiliar va dejando la cena a cada paciente... Mi madre y mi hermana se entretienen a hablar con ellos/as. César y yo seguimos caminando, e iniciamos un pequeño y suave baile por ese largo pasillo que, salvo por los bultos en forma de auxiliares-reparte-cenas, se aparece ancho y vacío para nuestros cortos pasos (César no es muy dado a bailar, pero le encanta girar sobre sí mismo debajo de mi brazo o que yo haga lo mismo debajo del suyo...). Mi madre insiste en que cuiden bien a mi padre, hoy y mañana, hasta que ella vuelva...

Mañana trabajo. Hay varias convocatorias para celebrar el día de los y las trabajadoras... A las de la mañana no podría asistir aunque quisiera (que no es el caso), y a la de la tarde va a ser que me rechina un poco su ‘Atrévete! Ponte rebelde!’. Por una de estas casualidades de la vida personal de cada cual, una se acuerda de que en el barrio berlinés de Kreuzberg celebran desde hace años el 1º de Mayo Revolucionario... César y yo hemos llegado al ascensor que nos bajará a la calle. Cuando salimos, mi madre coge a César de la mano para llevarlo hacia el bus; a mi me llevará mi hermana en coche a casa, que entre el analgésico y los antibióticos voy un poco atontada ya... César suelta uno de sus ‘no’, claro, contundente. Se quiere quedar conmigo... pero no vive conmigo. Mañana es 1º de Mayo. Es la “señal de alarma, de protesta, de atreverse, de ponerse rebelde”; es “el momento de la igualdad, el salario digno y la inversión productiva” (sin comentarios); de “la lucha sindical y social. La hora de organizarse, porque junt@s podemos lograrlo”... Y mi hermano César, que tiene Síndrome de Down, que no va a ‘integrarse’ mediante el empleo, a ser productivo en términos económicos de ningún tipo, que baila suavemente y sin pudor alguno conmigo a lo largo de un ancho y vacío pasillo de hospital... mi hermano, como el Georges de la película, vive en una Institución... Mi madre y mi padre siguen vivos (la madre de Georges no), y cuidan de César. Mi hermana también. Y yo... yo hace tiempo que renuncié a tenerle en mi cotidiano, porque me fui de casa de mis padres, primero, y porque ahora vive en una Institución...

Hoy es primero de mayo. Llevo un mes sin aparecer por el Centro de Atención a las drogodependencias en que trabajo. Cuando llego, las recepcionistas, las auxiliares, enfermeras y trabajadoras de la limpieza tienen como yo su particular primero de mayo: trabajando. Y mi madre que se levantó esta mañana y “puso a” César a desayunar, le afeitó y colaboró para sus necesidades básicas. Y las personas de la ‘Institución’ donde vive, que se habrán quedado con aquellos compañeros y compañeras de César, que como el Georges de la película, no tengan familia que “se los lleve” a casa por el ‘puente de mayo’.

Hoy es primero de mayo y puede que junt@s podamos lograrlo, pero César, después del “puente”, vuelve a donde vive de cotidiano, en un centro creado a propósito para personas como él, y que está aparte, fuera, pero que es fuente de empleo, claro, y que está por supuesto fundamentado en los principios de la ‘inversión productiva’ (mucho mejor que la especulativa, dónde vamos a parar...)

No tengo idea de si el octavo día dios creó o no absolutamente nada (sobre todo porque hace tiempo que dejó de ser una cuestión de importancia para mí si existe o no), y tampoco sé si es atreverse y ponerse rebelde, pero me encanta poder bailar con mi hermano por el largo pasillo de un hospital, feliz porque mi padre no se muere (todavía) y mi hermano César, a pesar de todo, sigue sonriendo cada vez que me ve...

lunes, 14 de abril de 2008

contrastes, otra vez...

Contrastes.... otra vez.... acabo de contarle a mi amigo (sí, el que inspiró este blog) que puede que escribiese algo sobre ayer. No sé si lo publicaré (si estais leyendo esto es que evidentemente lo he hecho), pero necesito escribir-lo. Porque me acosté con fiebre, porque me levanté aún resentida. Porque a estas horas ya se me estaba pasando, y necesito dejar constancia de aquello que produjo la herida... porque 'ojos que no ven', dicen, 'corazón que no siente'...

Ayer fuimos a manifestarnos contra los CIE´s . Mi padre no sabe qué es un CIE. Ni mi madre. Ni muchas vecinas de Lavapiés. Sí lo saben otros vecinos y vecinas. Aquellas a quienes pueden llevarse cualquier día que quieran, porque tuvieron la mala suerte de que ese día les tocó a ellas... Tampoco lo saben algunas de las personas migrantes que vinieron 'con papeles'... La amenaza de esos sitios es para todos y todas aquellas que osan moverse por la vida, y de paso por nuestras 'pulcras democracias', sin un papel que les acredite como 'legales' (no ya como 'ciudadanos') e impida que les priven de libertad en un CIE, una cárcel para personas (in) migrantes 'sin papeles' que recibe el eufemístico nombre de Centro de Internamiento de Extranjeros...
Dice un poema (atribuido a Bertolt Brecht, pero que es un discurso de Martin Niemoeller) algo así como que cuando se estaban llevando a otros distintos (un 'otros' que no es tu 'nosotros') tú no hiciste nada porque no se te estaban llevando a tí ni a los que son como tú... Vaticina ese poema-discurso (más o menos) que el día que vengan a por tí, ya no quedará nadie para protestar ni hacer nada, porque ya se nos llevaron a todos...
Ayer fuimos al CIE de Aluche. Y se manifestaron con nosotros y nosotras un 'otros sin papeles' que se arriesgaban a ser detenidos...
Pero no somos ellos... Seguimos siendo un nosotros que no está ahí dentro ni es suceptible de ser ahí metido por el color de su piel... Aunque hayamos ido a protestar, seguiremos sin ser ellos... Aunque estuviesen con nosotros un otros sin papeles que se arriesgaban a ser detenidos.
Ya no me basta con un poema que dice que no podemos mirar para otro lado... porque el caso es que no miramos para otro lado...
Pero anoche tuve una sensación agria y de injusticia que me desborda.... de interpelarme a mí misma justo como no hay que hacerlo si no quieres perder la cabecita. Me costó irme de allí sin más, pero: ¿qué hacer?... Los que se quedaron dentro fueron ellos, en ese sitio ignominioso sacado de un anuncio de playa o del IKEA, todo de colores. Con gente encerrada dentro por su color de piel, por estar empobrecida, saqueada, por haber tenido mala suerte, por ser un 'otros' que no somos 'nosotros'... Me costó irme de allí sin más... Y la gente me preguntaba que si iba a la fiesta del Patio Maravillas. Y yo estaba como en shock sin saber aún por qué. Decía que estaba cansada, y así lo creía. Pero me di cuenta en casa. No quería ir a la fiesta. Creía estar cansada. Y lo estaba, pero era que ellos se quedaron allá, y... ¿nosotr@s íbamos a una fiesta? Esa cúpula de colores... y la gente paseando por dentro de la antigua prisión de Carabanchel como si fuesen (fuésemos, porque yo también entré) de excursión... y la fiesta... que después había una fiesta... No se trata de un cuestionar a las personas que fueron, ni la fiesta en sí (de hecho, sirven para sacar dinerito con el que pagar carteles, panfletos y demás), pero son los contrastes, otra vez, claro, y así me pilla, que de repente me quedo con una sensación agria y me levanto con fiebre, por esas pequeñas cosas que pasan casi desapercibidas al lado del monstruo que ya es de por sí el CIE de Aluche... Y necesito darme cuenta de que:

me costó irme de allí sin más... pero la cuestión es que yo, que tampoco soy del 'nosotros' que diseñó esa cúpula de colores que corona la comisaría en mitad del patio, ni las casetas de entrada que parecen sacadas de un anuncio de playa; que ni siquiera soy del 'nosotros' que pintó la fachada, muros y barrotes de ese lugar como si fuese una sucursal de IKEA... (seguirían órdenes, o estaban ganándose su pan, desde luego... pero no soy de ese 'nosotros'). La cuestión es, decía, que, aunque me costó irme de allí sin mas, yo sí pude irme y ellos no...
Esa es la diferencia...
No basta con no mirar a otro lado, porque seguimos sin ser ellos....

miércoles, 9 de abril de 2008

de quimeras y huelgas de cuidados...

No es que esté especialmente prolija, pero es que a una le da por llevar dos días sin ser capaz de ponerse a escribir sobre aquello que tiene que escribir (y que no es precisamente en este blog), y va una y no puede, y se pone a pensar en cosas y gentes, y conversa con unas y con otras, y se pone triste (o alegre, según se dé, da un poco igual a veces...) pero eso, en definitiva, que la cabecita vuela, y entonces piensa una en las quimeras (que no: las utopías), y le da por acordarse de un texto que hace poco ha re-encontrado, y que le gustó mucho, y que dice así:

" Avances sobre la denominada ‘Huelga de Cuidados’

Ya han transcurrido diez días desde que se inició la tan anunciada y sin embargo poco esperada ‘huelga de los cuidados’. Las repetidas advertencias – ‘el día que me vaya me voy a quedar más ancha que larga... y ya veremos cómo se las arreglan...’ – dejaron de ser meras palabras amenazadoras el día que los delantales amanecieron flameando en los balcones. Lo que había parecido en principio un arrebato particular de un día resultó ser un hecho generalizado. Las mujeres habían decidido colgar sus batas y delantales y parar...

Juan Villanueva, supervisor del departamento de marketing de la multinacional ACME, comenta: “al salir de la ducha me extrañó la ausencia del olor a café. Fui a comprobar en la cocina, y efectivamente, la mesa estaba despejada, los fuegos apagados, y mi mujer aún en la cama profundamente dormida. Pensé que no había escuchado el despertador, pero me dijo: 'déjame, esta es mi huelga'. " Muchos otros, como el Señor Villanueva se encontraron con esta sorpresa y acudieron a sus trabajos con el estómago vacío, la camisa arrugada y una pequeña mueca de contrariedad.

Esta mañana hemos visto al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, él mismo también luciendo una camisa arrugada, pidiendo la calma a la población y ha anunciado la reducción de horas laborales según las necesidades vitales de sus trabajador@s, eso sí, señalando que es una medida estrictamente temporal. Sin embargo, hemos podido comprobar durante estos diez días, que ante la incapacidad por parte de las instituciones de tomar las riendas y soluciones pertinentes, l@s habitantes de esta ciudad empiezan a organizarse con bastante efectividad. Superado el miedo y el caos del primer día, cuando pudimos ver aquellas dramáticas imágenes de niños berreando a la salida de los colegios, ejecutivos desaliñados viajando en el metro, mayores sin asearse esperando su medicamento, usuarios a los que se les colgaba el teléfono tras el anuncio: “mire, hoy usted no tiene la razón”, así como clientes perplejos ante la exigencia de utilización del condón por parte de la señorita, entre otras, poco a poco el miedo ha sido reemplazado por un gran optimismo e iniciativas de cooperación tremendamente creativas. Ya pudimos ver desde el segundo día cómo algunos habían decidido bajar al abuelo en su butaca a la plaza y pedir de favor al panadero: “Don Víctor, échele un ojo a mi suegro, vuelvo en seguida que tengo que hacer la compra antes de que cierre el mercado”. La policía intentó desalojar lo que pronto se convertirían en salones comunales, y grandes ollas populares organizadas en espacios amplios como entidades bancarias, oficinas de ayuntamiento, y grandes supermercados. Sin embargo, la negativa de enfrascar el cuidado en casa ha sido tan generalizada que se han visto obligados no solo a consentir el uso tan atípico de estos espacios, sino a impedir el paso de los coches a las calles tomadas por niñ@s. Una de las mujeres nos ha comentado sobre cómo valora hasta ahora esta ‘Huelga de Cuidados’, “parece ser que conseguiremos eliminar la división sexual y étnica del trabajo afectivo. Ya hemos dado el paso más importante al ubicarnos tod@s en un plano horizontal en el que no hay cuidadoras ni receptores del cuidado, sino que tod@s estamos en el circuito de transfusión de cuidados”.

Lo escribieron Pau y Maggie desde Precarias a La Deriva, en marzo de 2005. Y decía al principio que le da a una por pensar en las quimeras porque 'Quimera' es lo imposible, aquello que desafía todos los límites creados y aprehendidos. 'Quimera' es creer en aquello que no puede ser verdad... Es Ilusión, Ensueño, Fantasía, Sueño, Utopía, Imaginación, Invención, Delirio, Espejismo, Alucinación, Figuración, Visión, Pesadilla, Ideal, Entelequia, Iniciativa, Ficción, Irrealidad, Esencia, Substancia... Y 'Quimera' son también las posibilidades de ser (lo virtual) más allá del ser (lo material)
Según la Real Academia Española, 'quimera' es "aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo". Y yo pregunto: ¿qué es "lo verdadero"? porque quienes tienen el poder de defirnir la realidad, la construyen...

No estoy especialmente prolija, no, pero es que me ha dado por ponerme a pensar en quimeras y ya ven, me vino a la mente esta 'huelga de mucho cuidado', que pasando por el imposible de los delantales (esa metáfora...) colgados de los balcones, abre toda una quimera por construir y autoorganizar...

Por último, un guiño pa mi Aniya Periférica, que tiene en su blog un video muy pero que muy apropiado (aunque la quimera va más allá de un señor con periódico... ay! si fuese tan sencillo...) y que hoy le comenté que quería poner por aquí (te lo copieteo) :-)



martes, 8 de abril de 2008

de sorpresas y esquinas...

Hoy (me) hicieron un regalo... Mi amiga Lau hizo un escrito para el blog, este blog que así se vuelve aún más compartido y acogedor, querido! porque de ellas, las otras importantes para mí, estará bien llenito :-)
El escrito es suyo, es ella, es su camino y estar hoy. Tras enviármelo le volvió a dar lo que yo llamo -gracias a Eduardo Galeano, claro- 'la ventolera' ("Silba el viento dentro de mí. Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara."): pensó que no quería más sorpresas, que no le gustaban las sorpresas... pero 'las marcianas' (luego entenderán por qué) es lo que tienen, que, por suerte, les dan ventoleras...
Ahí les dejo con su regalo, su compartir... Que ustedes lo disfruten (que yo lo hice... Gracias, Lau)
"Tengo una lámina dando vueltas por mi escritorio esperando a ser colgada. Es una foto de un rótulo luminoso en algún gran edificio de NY (aunque por la foto nadie lo diría). El cartel dice: “Protect me from what I want”. No lo había colgado aún porque aunque me gusta mucho la foto, me resulta ciertamente amenazante. Como algunas fábulas terroríficas (casi todas lo son, ¿no?) que te vaticinan todos los males del universo si no vas por el buen camino.
Esta es peor, ir por el mal camino es querer algo, ahí es nada. Del cartel me gusta además el rollo nihilista y desafiante, y de alguna forma me hacía gracia la de veces que me he enrocado con algo para descubrir luego que no era eso lo que quería, o incluso para descubrir que los resultados eran contraproducentes. Y decepcionantes.
Otras veces no soy tan cabezota y sólo se trata de algo que por un momento se me pasa por la cabeza, y me apetece. Pero incluso en esos casos, la decepción también llega.
Y lo malo de la decepción es que no es proporcional a las expectativas o los deseos. Es como la sorpresa pero en feo. Una de las muchas cosas que creo que la psicología como disciplina no alcanza a comprender es que no se pueden establecer relaciones lineales entre antecedentes y consecuencias. Y desde luego que la decepción no es una excepción.
Al tamaño de la decepción no le importa si las expectativas (o los deseos) eran grandes o pequeñas. Y unas veces duele mucho, y otras veces sólo molesta un poco. Supongo que esto depende de las neuras de cada una, y hasta de cómo te haya ido el día, o la semana.
La cuestión entonces es cómo superar la decepción. El esfuerzo que hay que invertir tampoco es previsible a priori.
Puede ser que lleves años esforzándote por conseguir algo, y cuando lo consigues no es ni lo que querías, ni mucho menos cómo lo querías. Pero ya lo tienes. Y tienes la decepción también. Y después de tanto tiempo y esfuerzo resulta complicado reubicar el punto inicial para a partir de ahí, intentar llegar a otro punto que resulte satisfactorio. ¡Después de tanto tiempo y esfuerzo! ¿Cómo voy a mandarlo todo a la mierda y empezar de cero? Pues me temo que no me queda otra alternativa.
En otras ocasiones me ha pasado que me encuentro con algo que, sorprendentemente y de buenas a primeras, resulta que me gusta. Y luego, por cosas de la vida, va y me decepciona. Supongo que en estos casos la decepción es muuuuuucho más llevadera, y debe tener que ver con el esfuerzo invertido más que con los deseos. Aunque una cosa no quita la otra y sigue siendo un poco frustrante...
Según la RAE, una de las acepciones de “decepción” es “pesar causado por un desengaño”. A su vez “desengaños” son “lecciones recibidas por experiencias amargas”.
Y una vez más, la psicología se equivoca (y la RAE), el aprendizaje es bastante más que el resultado de las lecciones que se reciben.
O será que yo no aprendo, porque ya veré cómo manejo mis últimas decepciones, pero mucho me temo que no voy a dejar de tener expectativas, y no voy a dejar de girar esquinas y encontrarme con cosas antes invisibles que de repente resulta que deseo. Porque entonces habré aprendido mucho y me habré hecho vieja.
Mientras tanto, colgaré y descolgaré varias veces la lámina en alguna pared como he estado haciendo mientras escribía esto. Y seguirá dando vueltas por mi escritorio confundida pobrecita ella en mi diógenes galopante, entre deseos fugaces, papeles y decepciones varias.
Y me voy, que tengo cosas que hacer, expectativas que encontrar detrás de alguna esquina, deseos con los que encabezonarme, y decepciones que olvidar, para poder volver a decepcionarme. Yo qué sé, tendrá razón mi madre y seré marciana, porque me gustan las sorpresas aunque a veces sean feas. "

Ah! y si quieren hacer comentarios... háganlos, ella (y yo, y todas) los leeremos gustosas y un poquito más acompañadas :-)

viernes, 4 de abril de 2008

Contrastes (o de cuando una sale sin anestesiar y va caminando...)

Contrastes. Hoy iba a coger la bicicleta para ir a una cita con la que va a ser una ex compañera de trabajo. Se marcha de la organización en la que trabaja y con la que yo colaboro. Se marcha y queremos cerrar flecos antes de que eso ocurra. Cerrar flecos y saltar de alegría por su paso, su ir a encontrarse mejor. Se marcha, pero estará mejor. Sin embargo, no he cogido la bicicleta. Estoy muy cansada, y como todo es cuesta arriba, me ha dado el punto de que es mejor ir andando. No tengo ‘abono trastornos’ este mes y: ¿por qué no ir andando de Lavapiés a la Glorieta de San Bernardo? Antes he parado a desayunar en el bar, ‘mi’ bar, mi barrio... Toñete tiene una pupa en el labio. Le pregunto. Es por nervios, me dice. En breve cumple los 30 años y no se ha podido sacar la plaza de policía a la que optaba. Y cuando cumpla los 30 no se podrá presentar más. En algunos municipios por la edad, en otros porque la edad + no tener el bachiller hecho, se lo impedirá. Se cierra su opción de futuro. O así lo vive él. Le pregunto en qué ha trabajado antes de estar en el bar echando un cable a su padre. Muchas cosas, me dice. Y se pone tan nervioso de pensarlo que le digo que mejor lo dejamos, no? Aún le queda una oportunidad de presentarse, pero son algo así como 20.000 candidatos para 20 plazas, y el test de personalidad ‘no da usted el perfil’ es de lo más socorrido para tirar a 19.500 sin dar mayores explicaciones... Pero puede que no de el perfil, sí... No es lo suficientemente agresivo, y él lo sabe...

Salgo del bar. Hoy no veo por la calle a casi ninguna persona conocida. Todo son desconocidos con bolsas gigantes, comprando en las tiendas al por mayor que inundan el barrio. En la esquina de Mesón de Paredes con Tirso de Molina vuelve a estar la mujer ciega que se sienta a pedir en el bordillo de la tienda de zapatos. Estos días atrás ha estado un chaval que tenía todo el aspecto de tener más de un problema con alguna droga. Ahora ya no está. Por la tarde aparecerá la mujer mayor que vende sellos... (espero).

Sigo por Doctor Cortezo y veo a la pareja de ‘punkis’ que normalmente están en el parque de Casino La Reina con sus perros. Tres albañiles de una obra se les quedan mirando, y una vez han pasado, se ríen de ellos y murmuran entre dientes: “guarros!”...

Jacinto Benavente, una mujer negra apostada en la esquina del teatro intenta llamar la atención de un hombre negro ‘muybienvestido’ que avanza en su dirección. Él no tiene más remedio que mirarla, pero hace un gesto con la mano mientras sigue andando y le da la espalda.... Es bajito, pero camina tres palmos por encima del suelo...

Sigo avanzando y una mujer mayor clava su mirada en mis ojos. Golpea varias veces con una botella de coca-cola vacía en la pared en la que está apoyada. Dice: “tssssss!”. Ya no me mira a mí. Mira a un señor que pasa. Luego vuelve a mirarme a mí, porque sabe que la sigo mirando. Y que miro al señor que disimuladamente se acerca a ella. Vuelve a golpear con la botella en la pared, y ríe. Lleva años en esta plaza. O si no en la c/ Cruz. La sonrío y sigo caminando.

Bajo Carretas. Hay más gente ‘ociosa’ (esto es: de compras) de la que esperaba. Es miércoles por la mañana en pleno horario laboral.... Señoras enjoyadas pasean por los escaparates y manadas de adolescentes de otros países recorren el centro de Madrid gustosos. De pronto un chico se me queda mirando, sonríe y se acerca. Tardo unos segundos en reaccionar. Es uno de los chicos que han pasado por el centro donde curro. Sigue sonriendo y me da dos besos “-¡No me acuerdo de tu nombre! Joe!”, me dice, “- ¡pero me alegro tanto de verte!!!!” Yo tampoco me acuerdo del suyo, hace más de un año. Pero sé quién es... que le gusta el teatro, que tiene problemas con el alcohol, que no quería dejar los porros (pero la dopamina y la serotonina es lo que tienen, que se (des)equilibran y a veces hay efectos no deseados...), que le gusta la música, que es camionero, que llevaba mal las normas, que quería ser libre y volar.... Estamos unos 20 minutos hablando en mitad de la Puerta de Sol... llego tarde... Me tira besos al aire mientras nos alejamos el uno de la otra y yo me sumerjo en la marea humana de Preciados.

Una chica con peto verde y rastas en el pelo me para y me dice que si no tengo un minuto para Greenpeace. Un montón de ideas acuden a mi cabeza: “¡pero qué dices! ¡qué haces!, pero....” pero sólo alcanzo a balbucear que ‘ya fui socia’, frase estupenda que sirve como pocas para quitártelos de encima, que es lo que necesito en ese momento... Me cuesta respirar. Hace demasiado calor. Sigo subiendo. Sigue saliendo gente cargada de bolsas y bolsas de las tiendas, esta vez al por menor...

Un hombre sin brazos pide con el vaso agarrado con la boca.

Y la marea humana que compra cosas sigue su camino interrumpida a veces por un peto verde, o uno azul que es de ACNUR, o uno marrón de.... ah! no, ese “sólo” es un currito descargando cajas como puede entre tanta peña...

Los petos azules no me paran. No debo tener imagen de poder ayudar (con mi dinero) “a proteger y asistir a refugiados de todo el mundo”. Sin embargo, los del peto verde vuelven a intentarlo.

Llego a Callao. Cada vez me cuesta más respirar. En un quiosco de la Gran Vía hay una bufanda-bandera española con un bordado que reza: “¡Por qué no te callas!”. No la había visto hasta hoy. Quiero comprar un ‘metrobus’, pero ya no sé si los venden en los quioscos, y además no quiero acercarme a hablar con un quiosquero que tiene una bandera-bufanda española en la que pone ‘¡por qué no te callas!’.

Por fin llego a la Glorieta de San Bernardo montada en el bus 147. He pagado un euro para que me suban por una calle que es cuesta arriba pero que no llega a 1 Km. ni de coña... Un euro porque no puedo más.... Mi compañera se va de su curro. En esa organización con la que colaboro. Voy a tener que tratar directamente con el gerente de la entidad. Ella se va, y yo tendré que hablar de intervención con mujeres drogodependientes con un tipo que cuando me conoció hace tres años (cuando yo fui a reunirme con él y otros justo después de hacer un turno de noche en un piso de apoyo al tratamiento), lo primero que me dijo fue que le parecía un despilfarro que hubiese un educador/a por la noche en los pisos, que con poner un guarda de seguridad bastaba...

Tras aquella reunión para el programa que íbamos a poner en marcha y en el que yo colaboraba como ‘experta –hay que ver cómo les gusta lo de los status- en drogodependencias y género', dijeron de irnos a comer todo el ‘Comité Ejecutivo’ junto. Yo, ingenua, dije que dependía de lo que costase el menú... Se sonrieron, “claro”: lo pagaba el proyecto. Salimos a más de 20 euros por persona. Pero el despilfarro era que hubiese educadores/as en un piso por la noche...

He comido con la que va a ser mi ex compañera de trabajo en breve. Ha estado dos horas despotricando de su jefe. Ese jefe. Cuando vuelvo en el metro, aturdida, veo que una chicas se ríen de otras que van con velo en la cabeza, el jihab...

No puedo respirar...

Me siento. Y escribo. Y más tarde hablo contigo, y contigo, y contigo... Y de compartir lo que una siente, surge el poder respirar, el volver a reír, a arrinconar la angustia y entender(se), explicar(me)(lo). Sin embargo, hoy tampoco podré ver las noticias en las que nos hablan de la muerte ‘anónima’ de cientos de personas a diario, y a la par le ponen nombre y apellidos hasta ‘al vecino del bajo’ de la niñita que ha sido asesinada en Huelva y escarban todo lo que pueden en el dolor de su familia...

Pero bueno... los contrastes es lo que tienen: que se te clavan como alfileres (sobre todo si decides ir andando en vez de coger la bicicleta porque estabas cansada y todo es cuesta arriba...)

Gracias por estar ahí y mirar al mundo con vuestros ojos...

martes, 1 de abril de 2008

los combates cotidianos...

"- Me he cruzado con el viejo Mesribes... Le he puesto mi cara de 'no hablo con los antiguos torturadores de Argelia'... No le he dicho nada... Agachó la cabeza y se fue.
- ¿¡Y qué!? ¿estás orgulloso? ¿qué clase de ética gilipollas es esa que te hace sacrificar a un amigo por un pasado al que él ha renunciado definitivamente?... Está bien tener una ética... pero es algo parecido a la lógica: es demasiado simple como para dejarla intervenir en las relaciones humanas.
- A veces hay que ser radical...
- El radicalismo es el arma de los fachas.
- Hay cosas que no deben olvidarse...
- ¡Nadie te pide que olvides nada! Pero todos evolucionamos... nos arrepentimos... Tienes derecho a tu opinión, pero cuando juzgas la vida de los otros me parece que te sales de tu jurisdicción, sheriff...
Francamente, creo que a quien más castigas con esa historia es a tí mismo."
Los combates cotidianos. Manu Larcenet.


En donde trabajo un chico me cuenta que salía a dar palizas a 'gente diferente'... que no se habla con su hermano homosexual... que insiste con las chicas hasta que logra llevárselas a la cama... que... que no le gusta cómo ha sido, y que necesita ayuda para construir un otro ser... Está donde trabajo porque tiene problemas con las drogas. Pero ese no es el problema, aunque el centro donde está se emperre en que sí. No me gusta cómo he sido... me dice. Y sus médicos insisten en que el problema es su adicción...
Combates cotidianos, gente cambiando, viviendo... De repente te las ves hablando de sentidos de vida, formas de habitar el planeta. Por cada uno que quiere dejar de odiar, te encuentras diez que son puro egoísmo y que también creen ciegamente en que su problema es la adicción. Tienen todo un sistema de atención médico y psicologicista a su favor: volverán a trabajar más de ocho horas al día, a formar una familia, a ser normales, estarán insertados... porque no nos corresponden los combates cotidianos, me dicen (más o menos, claro, que eso de 'los combates cotidianos' es si acaso una expresión poética...) en mi trabajo. No nos corresponde si habla o no con su hermano homosexual... ¿qué más da si es homófobo? No nos corresponde si basa sus relaciones en la dominación masculina, imagino que no nos corresponde apoyarle en su proceso de cambio de forma de vivir la vida... porque nadie piensa que la forma de vivir la vida que hemos construido es enfermiza, dañina... es lo normal...
Cuando leí el comic ('Los combates cotidianos', de Manu Larcenet) me acordé de mi amigo y su hermano. La lógica. Es como cuando ves 'Las Horas'... no hay lógica que valga... no podía marcharse, y optó por irse. Huyendo de lo normal... Una apostó por la vida, la otra por la muerte... pero ninguna se quedó quieta, muda, amordazada... Optaron por el cambio, y el cambio siempre conlleva dificultades, enterezas, a veces injusticias, ¿cosas imperdonables?... Julianne Moore no interpreta a una "perturbada esposa de 1951", esa es una lectura desde la misma posición que marca qué es lo normal... y que ejerce de sheriff, de médico, de psiquiatra...
Esta es una entrada quizás demasiado personal como para llegar a todo el mundo, pero es lo que hay: procesos. Vida. Una opta por quedarse y cambiar lo que puede de lo que la rodea... Los combates cotidianos es lo que tienen... que son cotidianos...
Besitos para todas aquellas personitas que ya andais pululando de cotidiano por este blog :-)

sábado, 29 de marzo de 2008

liliana felipe...

Llevo una semana difícil... con alguna entrada esperando ser publicada y la vida en revuelo constante, el cuerpo la mente! agotadas... pero de pronto, por azares de la navegación a través de estas ventanas que son las redes, me llego a Liliana Felipe, esa mujer, esa fortaleza y furia y alegría-humor para vivir... y mi cansancio disminuye, mi revuelo se relativiza y decido compartir este video que una vez -y siempre!- me emocionó tanto:


un beso... y fuerza, mucha fuerza... :-)

domingo, 23 de marzo de 2008

la sociedad de las extrañas...

Simplemente tengo ganas de compartir las ideas que una mujer, Virginia Woolf, nos hizo llegar a través de una de sus obras: 'Tres Guineas'. Editado por Lumen, la última edición (del 2000) hace tiempo que se agotó... Ella lo publicó en 1938.
Es un libro desconocido para mucha gente, que sin embargo, bien conoce otras obras de su autora... 'Tres Guineas' ha pasado en general desapercibido, pero a mí me parece central para un pensamiento feminista alejado del institucionalismo y falta de crítica del 'feminismo de la igualdad', o los posibles esencialismos de algunos 'feminismos de la diferencia'... Sin saberlo, somos tantas las que estamos ahí enmedio, entre unas y otras... En cursos y masters de formación en teorías feministas (y no digamos ya en los movimientos sociales), no se suele hablar de él... Sin embargo, hay un interesante artículo de Alicia Puleo:
http://www.nodo50.org/mujeresred/feminismo-a_puleo-igualdad-diferencia.html, que es lo que quería exponer en este blog, y que espero que os apetezca leer entero, porque hace un buen resumen del libro y reflexiones de Virginia, que merece la pena leer...

A colación de esto, vuelvo a acordarme de Pat Carrá y sus imágenes contra la guerra, que en dos de sus tiras (que pego más abajo), pregunta: 'Pero, ¿dónde están las mujeres?'... Dónde estamos, efectivamente, esa 'sociedad de las extrañas', las que combatiríamos desde los márgenes y en el mismo centro de la jodida bestia(*) para la transformación del mundo...




(*) esta expresión es fruto de la música de Hechos Contra el Decoro, que en su 'Esta es mi banda' (del album 'Linea de Fuga') nos hacían corear: "Escucha brother cómo late la calle, a los sin rostro y sin nombre ya no hay quien los pare, aquí, en el corazón de la bestia, en el mismo centro de su jodida fiesta. Nuevos sujetos, nuevas realidades, nuevas luchas rompiendo el escaparate..."
En fin...





sobre lo pretendidamente inevitable de la guerra...






Hace tiempo que me vino a la mente que una de las principales victorias del pensamiento androcéntrico es habernos convencido de que la guerra es inevitable, es más: fuente de honor, identidad y pertenencia... El problema de estas imágenes es que no van a conseguir llegar al corazón de quien forma parte de todos esos ejércitos y se instala en el odio o en la convicción de que forma parte de una 'guerra humanitaria' (tremendo invento!)... Tampoco llegarán a Bruselas (http://antimilitaristas.org/spip.php?article3734), donde hace tiempo que se sientan sobre lo (pretendidamente) inevitable de la guerra y duermen sin problemas... pero bueno, para esto es un blog, no? para poder compartir con otras lo que a una le llega, y esta autora, Pat Carra (http://www.patcarra.it/), llega con fuerza en sus imágenes, que podeis encontrar publicadas en:
Bombas de risa
Pat Carra

Colección Cuadernos Inacabados nº45
Número doble, comparte edición con 'Guerras que yo he visto'
2001, horas y HORAS la editorial